El concepto de buenas prácticas agrícolas (BPAs) ha ido evolucionando con el transcurso de los últimos años en el contexto de una economía alimentaria rápidamente cambiante y globalizadora, como resultado del interés y del compromiso de una amplia gama de partes interesadas en torno a la producción alimentaria, a la seguridad y calidad alimentarias y a la sostenibilidad ambiental de la agricultura.
Las BPAs aplican las recomendaciones y los conocimientos disponibles para la sostenibilidad ambiental, económica y social de procesos de producción in situ y de posproducción, que terminan en productos agrícolas alimentarios y no alimentarios seguros y saludables.
Un enfoque ampliamente aceptado que use principios de BPAs, prácticas e indicadores genéricos será de gran ayuda para guiar el debate sobre políticas y acciones nacionales, así como sobre la elaboración de estrategias para garantizar que todas las partes interesadas participen en las BPAs y se beneficien de su aplicación en la cadena alimentaria.
| Procedimiento para obtener
certificación BPA y BPM |
Los empresarios fruticultores que deseen obtener la certificación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), deben inscribirse dos meses antes de la fecha estimada de cosecha.
Para esto último, es necesario solicitar los documentos de inscripción correspondientes a EUREPGAP, un sistema de certificación europeo de BPA reconocido a nivel mundial.
Los protocolos de certificación son “cuestionarios” o “check lists” que permiten a los especialistas hacer un diagnóstico sobre el cumplimiento de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) o de Manufactura (BPM) al interior de una empresa.
Las exigencias de estos protocolos de certificación internacional tienen por objetivo que un empresario frutícola pueda cumplir con las demandas establecidas por los mercados internacionales, para el ingreso de sus productos frutícolas.
Fuente :El Fruticultor 22-2007; Fedefruta
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| Iniciativas Privadas para Certificar Buenas Prácticas Agrícolas |
Las iniciativas privadas en materia de inocuidad de las frutas y hortalizas frescas, adoptadas en los mercados estadounidenses y de la Unión Europea, abarcan toda una serie de temas, desde el cumplimiento voluntario hasta la autocertificación en concordancia con normas o códigos de prácticas que certifican tras ello terceras partes. Las iniciativas privadas en materia de inocuidad de los productos agrícolas frescos en los mercados de los Estados Unidos y de la Unión Europea se deben a asociaciones comerciales nacionales (por ejemplo, UFFVA , IFPA ), universidades y centros de enseñanza superior (por ejemplo, el programa Cornell sobre las BPA, el programa Food Safety in Vegetable Production de la Universidad de California en Davis), consejos o asociaciones sectoriales (por ejemplo, el Quality Assurance Program-California Strawberry Commission), iniciativas de empresas (por ejemplo, GAP in the field, de Dole Fresh Vegetables Inc.), ciertas compañías (ProSafe Certified Program, GAP-Primuslab, en el caso de diferentes detallistas estadounidenses) y detallistas (por ejemplo, H-E-B Fresh Code of Practice 2000 y EurepGAP en la Unión Europea).
Entre los programas privados de inspección y certificación de la inocuidad que se están aplicando progresivamente en la región de América Latina y el Caribe cabe citar EurepGAP, las certificaciones del British Retail Consortium (BRC), el SQF 1000 Code, el Prosafe certified program, GAP-Primuslab, etc.
EurepGAP: El sistema de certificación EurepGAP es una iniciativa de 22 grandes cadenas de venta al detalle de Europa que son los miembros principales de la Euro-retailer Produce Association (EUREP). Es un plan de garantía de los productos agrícolas en materia de inocuidad mediante la aplicación de las BPA con miras a prevenir, principalmente, los riesgos microbiológicos y químicos durante la recolección y después de ella y tiene presentes los efectos ambientales de los métodos de producción, así como la salud y el bienestar de los trabajadores. Se dedica también gran atención a la rastreabilidad (registro de las fases sucesivas).
Safe and Quality Food - SQF 1000 Code: Este programa de certificación de la calidad e inocuidad, administrado por el Safe Quality Food Institute (SQFI), división de la Food Marketing Association (FMA) en los Estados Unidos, se basa en el SQF 1000 Code (basado a su vez en el APPCC) que ha de aplicar el productor primario.
BRC Global Standard-packaging: El British Retail Consortium es la principal asociación comercial del sector británico de la venta al detalle. La norma del BRC apunta a facilitar la protección de los consumidores, al ofrecer una base común para la inspección/auditoría de las compañías (centros de envasado/envasadoras o empacadoras) que suministran frutas y hortalizas frescas a los detallistas. Lo aplican las compañías exportadoras de frutas y hortalizas frescas con objeto de certificar los procesos de adecuación y envasado (operaciones poscosecha). Se basa en la aplicación del APPCC.
ProSafe Certified Program: Este programa corre a cargo de Davis Fresh, inspector independiente, y se basa en la Guide to Minimize Microbiological Food Safety Hazards for FFV de la FDA (publicada en español con el título: Guía para Reducir al Mínimo el Riesgo Microbiano en los Alimentos, en el Caso de Frutas y Vegetales Frescos ).
GAP Certification Program: El programa corre a cargo de Primuslab, organismo de inspección independiente, y se basa también en la Guide to Minimize Microbiological Food Safety Hazards for FFV de la FDA.
En los mercados de los Estados Unidos y de la Unión Europea, el sector privado actualiza constantemente los requisitos exigidos en lo relacionado a la calidad y la inocuidad de las frutas y hortalizas frescas. EurepGAP, por ejemplo, revisó el protocolo de 2001 y dio a conocer una nueva versión en septiembre de 2003, y el BCR ha anunciado la publicación de una nueva versión del BCR Food Standard en diciembre de 2004 ó enero de 2005. Así pues, los productores y exportadores de la región de América Latina y el Caribe tienen que acatar unos requisitos del mercado cada vez más rigurosos y muy dinámicos, y han optado por diferentes iniciativas con tal fin, como se indica a continuación.
Fuente :http://www.fao.org/ag/AGN/ffvfr_Spanish/concl.html
Programas de inocuidad en la horticultura a pequeña y mediana escala |
La participación de productores a pequeña escala (pequeños productores) en la cadena de exportación de frutas y hortalizas frescas varía según los países de la región. En Colombia por ejemplo, la producción de uchuva, que es el segundo gran producto de exportación hortofrutícola después del banano, entraña una fuerte participación de agricultores pequeños (de 0,25 a 3,0 hectáreas/agricultor). En Bolivia, el primer producto de exportación - el banano- corre principalmente a cargo de los productores pequeños y medianos que intervienen en el programa de erradicación de los cultivos ilegales. En Chile, en cambio, según CIREN-CORFO, en 1998 aproximadamente el 4,9 por ciento de los productores de fruta fresca cultivaban menos de 5 hectáreas y un 77 por ciento de 20 a 5 000 ó más. Así pues, la medida en la cual los agricultores pequeños intervienen hoy en los programas de inocuidad está estrechamente ligada a su participación en la cadena de exportación de frutas y hortalizas frescas.
Como se ha mencionado previamente, la hortifruticultura a pequeña escala enfrenta varias dificultades y limitaciones para participar en la cadena de alto valor de las frutas y hortalizas frescas. No obstante, como resultado de los desarrollos en los mercados , los pequeños productores que actualmente intervienen en la cadena de exportación de productos hortofrutícolas deben asumir los costos que implica el cumplimiento de las exigencias en materia de calidad e inocuidad de los mercados importadores (costo de las inversiones, de la certificación, de llevar registros, etc.), pero también adquirir nuevos conocimientos sobre los sistemas de producción y habilidades empresariales, con objeto de mejorar la calidad e inocuidad de las frutas y hortalizas frescas que suministran al mercado. De ahí que, con arreglo a las actividades del Proyecto PFL/INT/857, estén actualmente en curso tres estudios de casos sobre la aplicación de programas para el aseguramiento de la inocuidad por parte de pequeños productores. Los estudios se realizan con el objetivo de analizar cómo articulan esos programas de calidad e inocuidad: las expectativas del mercado y de los consumidores con las expectativas de los pequeños productores y trabajadores rurales, y así determinar el apoyo institucional necesario para articular eficientemente las exigencias comerciales con las posibilidades de los sistemas de producción.
Fuente :http://www.fao.org/ag/AGN/ffvfr_Spanish/concl.html